YEEEEEEEEEEEEEEEE mis titanes, jo sóc LaTere Menda, Teresita, LaTere, Mama Tere y muchas cosas, y junto con mi hermana LaLoreh Ipsum vamos a hacer una review muy titánica del maravilloso fin de semana que nuestros queridos equipos de Titanes pasaron junto a Panteres, Samarucs y Berlin Bruissers en la tierra del fuego, de la explosión y de las naranjas: VALENCIAAAAAAAA.
El fin de semana, como su propio nombre indica, comienza al final de la semana. Pues bien, los titanes somos muy sociales y queremos integrarnos bien en el torneo, con su gente y sobre todo con su ambiente (¿a que si querides?). Algunos titanes fueron como drones de vigilancia a ver que tal estaba valencia días antes, si hacía calor, si hacía frío, si necesitábamos cosas, si los otros equipos estaban bien acomodados… ¿Qué pasaron esos días? AYAYAISSS, los detalles no podemos saberlo con certeza… Así que os dejamos a vosotros, nuestros queridos lectores, que os los imaginéis.
Comencemos el viernes, cuando todes madrugamos desde bien temprano para irnos a 2 horas en Ave y 4 en coche hasta Valencia con la intención de ir a un torneo en el que Touch y XV compartiríamos momentos, risas y cómo no: Ganar (home no). Algunos llegaron por la mañana y como buenos turistas madrileños en tierras valencianas decidieron ir por una paella y una horchata tontorrona. Un tercer tiempo improvisadísimo con el resto de equipos, dio pie a conocernos, ponernos cara y compartir momentos alegres y muchas charlas productivas. No hubo piques, no hubo ataques, no hubo golpes bajos (en absoluto), aunque ya se respiraba el ansia por el sábado, por jugar, por placar y por estar en el juego. Ya se pensaba en cómo jugar al día siguiente y qué técnicas utilizar. Y, por otro lado, nuestros brutanes (mitad Bruisers, mitad Titanes) pensando en cómo entender a los de Berlín en el campo y si jugarían en las posiciones en las que habían entrenado. La noche acaba con nuestra querida cena titánica y la categoría era… “Titanes Shore” en honor a la Valencia de los 2000 donde algunes titanes D-E-V-O-R-A-R-O-N con sus looks.
Sábado por la mañana, llegamos al campo y se comienza a notar el ambiente deportivo. Nuestros equipos de Touch (las Javas y la Rachetas) comienzan a calentar, mientras XV los anima, nuestros supporters van por agua y el resto comiendo mango deshidratado. Después dos partidazos de touch llenos de toques, caídas y sobre todo mucho sueño comienza a jugar XV y pasamos a la Final. Después de este partido era el turno de nuestros Brutanes y lo hicieron especialmente brutal (como siempre), Titanes y Touch apoyando a nuestros niños como buen equipo que somos. Termina el partido y toca el duelo definitivo, nuestras Rachetas se enfrentan a nuestras Javas… hubo caídas, hubo bajas, hard touches, peor sobre todo se mostró todo lo que se ha aprendido a lo largo de la temporada. Termina el partido y nuestros Brutanes vuelven a devorar contra Samarucs, placajes, ensayos, touch, meles y mucho grito… Llega el último partido, la esperada final: Titanes contra Panteres.¿Resultado? Ganó el rugby. Pero la copa se la llevan los Titanes. Un atajo de fotos, gritos, sudor, cansancio y sobre todo mucha, mucha ilusión por llevarnos la copa a casa como equipo, como familia que somos. Después del torneo una paella, una cerveza fresquita y un dulcecito para luego una siesta como una catedral y así estar listos para la noche tan espectacularch que se esperaba donde se dieron premios a los MVP de cada equipo. Por el lado de Touch, fueron Anto y Javi; y, por el lado de XV, nuestro querido Dani Gil. Devoraron, sirvieron y repartieron. Punto y se acabó en la cena. Después de un copeo tontorrón en ese lugar tan espectacular nos dirigimos a la fiesta del torneo. El final de la noche no podemos saberlo con certeza…
Y como es tradición en Titanes, todo torneo acaba con el esperado Tribunal Kangaroo donde los ojos que todo lo ven y nuestras mascotas juzgan si los Titanes han cumplido con las normas que se les dieron antes del torneo. Una cosa era segura, aquello iba a ser remale de “El Diario de Patricia”. Aquí todes teníamos un solo objetivo: no salir nominados en ese juicio y, si era necesario, culpar a otres. Algunos se salvaron y otres se comieron los castigos como buenas culpables que eran. Una vez finalizado el Tribunal, culpables, público presente, jueces y portavoces se retiraron de sus posiciones para 3 cosas: 1) ir a por las maletas e irse a casa; 2) irse a la estación directamente; y 3) disfrutar de la primera mascletá que daba comienzo a las fallas y final a un fin de semana donde Titanes volvió a demostrar que somos una familia.












Crónicas de una invasión titánica en Valencia