El pasado sábado Madrid se convirtió en el punto de encuentro del rugby inclusivo europeo con la celebración del Pride in Touch, un torneo que reunió a equipos de Alemania, Italia, Reino Unido, España... en el campo de rugby de Las Leonas. Una jornada intensa, vibrante y cargada de valores donde el deporte y la diversidad fueron protagonistas.
La competición, organizada por Pride in Touch y Madrid Titanes, volvió a demostrar que el rugby touch puede ser un espacio seguro, comunitario y lleno de talento. Doce equipos llenaron el césped de color, energía y juego limpio, creando un ambiente que difícilmente podrá olvidarse.
Manchester Spartans se lleva la copa; Vallecas alcanza un meritorio segundo puesto
Tras una fase de grupos muy igualada y unas semifinales que hicieron vibrar al público, el torneo concluyó con una final emocionante entre Manchester Spartans, que finalmente levantó el título, y el equipo de Madrid, Vallecas Rugby Unión, que firmó un torneo espectacular y demostró un juego lleno de velocidad y estrategia.
Para las personas asistentes fue un lujo ver a Spartans desplegar su experiencia y a Vallecas plantarle cara con una actitud impecable.
Titanes en el campo: gran juego, mejor equipo
Madrid Titanes participó con dos equipos, que compitieron con garra, alegría y un nivel que no dejó indiferente a nadie.
Ambos conjuntos firmaron un papel excelente, demostrando el crecimiento deportivo del club y su capacidad para medirse con equipos internacionales.
Como resumía Marta, capitana de Madrid Titans:
«Hemos demostrado que podemos competir con cualquiera. Pero lo que más me llevo es el ambiente: puro respeto, aprendizaje y diversión».
Una organización hecha desde la comunidad y para la comunidad
El torneo no solo fue un éxito deportivo, sino también organizativo. Desde primera hora de la mañana, voluntariado, arbitraje y staff trabajaron para que la experiencia fuese impecable: desde la señalética hasta las áreas de descanso, pasando por un photocall que no dejó de usarse durante todo el día.
Para Javi, parte del equipo organizador:
«El objetivo era crear un espacio seguro donde cualquier persona pudiera jugar sin miedo a ser juzgada. Ver a tanta gente disfrutando, mezclándose y apoyándose fue la prueba de que lo conseguimos».
Y no faltó la parte social: conversaciones, nuevas amistades entre clubes europeos, y una fiesta posterior que cerró la jornada celebrando todo lo vivido dentro del campo.
Un torneo con acento europeo y mucho intercambio deportivo
Una de las grandes riquezas del Pride in Touch fue la mezcla de estilos, idiomas y formas de entender el rugby que trajeron los equipos de Alemania, Italia, Reino Unido, España... Cada partido fue una oportunidad para aprender, compartir y disfrutar del juego desde perspectivas distintas.
Lejos de una rivalidad fría, lo que se vio en el campo fue compañerismo, curiosidad y ganas de conectar. Hubo equipos enseñando jugadas a otros entre partido y partido, entrenadores compartiendo estrategias en el banquillo y muchas risas en las zonas de descanso.
Como contaba Ali, jugadora de Berlin Bruissers:
«Lo mejor fue sentir que nadie era un club visitante. Da igual de dónde vinieras: enseguida eras parte del ambiente».
Ese intercambio constante convirtió el torneo no solo en una competición, sino en un encuentro deportivo donde cada persona se llevó algo más que resultados: nuevas amistades, nuevas ideas de juego y la sensación de estar construyendo comunidad a nivel europeo.
Un torneo que vino para quedarse
Pride in Touch se ha consolidado como un evento imprescindible dentro del calendario deportivo inclusivo. Un espacio donde el nivel competitivo convive con el respeto, el juego limpio y la diversidad. Madrid Titanes se enorgullece de haber acogido esta edición y de haber demostrado, una vez más, que el rugby puede ser una herramienta de transformación social.
El rugby touch brilló.
La comunidad brilló.
Y Madrid Titanes volvió a demostrar que la inclusión no es un eslogan: es una forma de vivir el deporte.
Nos vemos en el próximo Pride in Touch.




















































Pride in Touch convierte Madrid en la capital del rugby touch