Hoy, 20 de noviembre, en el Día de la Memoria Trans, desde Madrid Titanes alzamos la voz para honrar a todas las personas trans que ya no están con nosotres por causa de la violencia, el odio o la discriminación. Es un día para recordar, para nombrar y para reafirmar nuestro compromiso con una sociedad en la que nadie tenga que vivir con miedo por ser quien es.
El deporte debe ser un espacio seguro, diverso y accesible para todas las identidades. Sabemos que, para muchas personas trans, el acceso al deporte sigue estando lleno de barreras: normativas construidas sin perspectiva de diversidad, prejuicios profundamente arraigados y entornos que no siempre garantizan el respeto. Por eso, como club inclusivo, creemos que nuestro papel no se limita a abrir las puertas del rugby, sino a cuestionar, transformar y construir espacios donde cada persona pueda participar libremente, sin tener que justificar su existencia.
La memoria es también un acto de responsabilidad. Recordar a quienes hemos perdido nos impulsa a seguir luchando por quienes hoy viven, resisten y reivindican sus derechos. Nos recuerda que el deporte puede ser una herramienta poderosa para derribar estigmas y para acompañar procesos de afirmación personal y colectiva.
Desde Madrid Titanes:
- Rechazamos cualquier forma de transfobia dentro y fuera del deporte.
- Apoyamos la autodeterminación de género y el derecho de todas las personas trans a participar en actividades deportivas sin discriminación.
- Afirmamos que las personas trans son, y siempre serán, parte esencial de nuestra comunidad deportiva y social.
Hoy recordamos, acompañamos y celebramos la vida y la diversidad de las personas trans. Reafirmamos nuestro compromiso de trabajar día a día para que la memoria sea, no solo un homenaje, sino un motor de cambio. Que cada entrenamiento, cada partido y cada proyecto del club sea también una declaración de respeto, dignidad y orgullo.
Madrid Titanes está, hoy y siempre, con la comunidad trans.
Porque sin memoria no hay justicia, y sin justicia no hay futuro.
La fuerza de la memoria nos une