Hay momentos que marcan hitos en la historia de un club. No por un título, ni por un ascenso, ni siquiera por un partido inolvidable. Hay momentos que cambian la forma en la que nos miramos y nos recuerdan por qué hacemos todo esto.
La primera Iberic Cup LGBTQI+ ha sido uno de ellos.
Hace tiempo nos hicimos una pregunta: ¿y si el rugby LGTBI+ inclusivo de la península ibérica tuviera un torneo propio? Un espacio donde competir fuera importante, pero donde lo verdaderamente imprescindible fuera encontrarnos, compartir, aprender y seguir demostrando que el deporte puede ser un lugar seguro para todas las personas.
Pronto entendimos que ese sueño no podía ser solo nuestro. Necesitábamos caminar junto a quienes llevaban años construyendo el mismo camino. Así nació una alianza con Panteres Grogues, Samarucs y Dark Horses que convirtió una idea en un proyecto compartido.
Durante meses vivimos la Iberic Cup LGBTQI+ mucho antes de que comenzara. Reuniones, llamadas, reglamentos, presupuestos, patrocinadores, permisos, acreditaciones, horarios, planos, camisetas, voluntariado... Una lista interminable de tareas que muchas veces pasaban desapercibidas, pero que eran necesarias para que, cuando llegara el momento, todo cobrara sentido. Y entonces llegó el día.
Ver a casi 300 personas llegar a Madrid desde distintos puntos de España y Europa fue emocionante. No porque llenáramos un campo de rugby, sino porque llenamos un espacio de diversidad, respeto y comunidad.
Durante dos días vimos algo que difícilmente se puede explicar con un marcador. Vimos rivales que terminaban abrazándose. Vimos personas reencontrarse después de mucho tiempo sin verse. Vimos a clubes que competían sobre el césped y colaboraban fuera de él. Vimos a quienes llegaban por primera vez descubrir que el rugby LGTBI+ inclusivo no es solo una forma de jugar, sino una forma de cuidar de quienes tenemos al lado. Quizá por eso una de las frases que más escuchamos durante el fin de semana fue:
"Esto es mucho más que un torneo."
Y creemos que resume perfectamente lo que ha sido esta primera edición. También nos llevamos muchas conversaciones que nos acompañarán durante mucho tiempo: "Gracias por hacernos sentir en casa." "Nos vamos con ganas de volver."
Son palabras sencillas, pero detrás de cada una hay historias personales, kilómetros recorridos y la ilusión de muchas personas que siguen creyendo que el deporte puede cambiar vidas.
Como cualquier primera edición, también hemos aprendido. No todo ha salido perfecto. Ha habido decisiones que revisaremos, detalles que mejorar y aspectos organizativos que queremos hacer de otra manera. Porque la Iberic Cup LGBTQI+ no nació para ser un evento puntual; nació para evolucionar edición tras edición.
Nada de esto habría sido posible sin todas las personas que lo hicieron realidad. Gracias a los clubes participantes por confiar en una competición que celebraba su primera edición. Gracias al voluntariado, al equipo arbitral, al personal sanitario, a las instituciones, a nuestros patrocinadores, a quienes hicieron fotografías, prepararon acreditaciones, montaron y desmontaron instalaciones o dedicaron horas invisibles para que otras personas solo tuvieran que preocuparse de disfrutar.
Y gracias, especialmente, a toda la familia de Madrid Titanes Club de Rugby. A quienes dedicaron semanas de trabajo. A quienes estuvieron desde primera hora hasta el último desmontaje. A quienes representaron nuestros valores dentro y fuera del campo.
Cuando terminó el torneo y empezamos a recoger todo, nos dimos cuenta de algo. Lo que habíamos construido ya no pertenecía solo a los cuatro clubes organizadores. Pertenece a todas las personas que la han vivido. A quienes estuvieron en Madrid. Y también a quienes estarán en las próximas ediciones.
En 2026 dimos el primer paso. Ahora toca seguir creciendo, seguir sumando clubes, seguir fortaleciendo el rugby LGTBI+ inclusivo y seguir demostrando que competir y construir comunidad pueden ir siempre de la mano.
Nos volveremos a encontrar en 2028.
Y cuando lo hagamos, queremos que la próxima Iberic Cup LGBTQI+ sea todavía más grande, llegue a más personas, reúna a más clubes y siga demostrando que este proyecto tiene un enorme futuro por delante.
Porque si algo nos ha enseñado esta primera edición es que los sueños compartidos siempre llegan más lejos.
Iberic Cup LGBTQI+: el sueño que construimos entre todes