Cumplimos 13 años.
Y no, no es solo una cifra. Es memoria, es camino y es todo lo que hemos sido capaces de construir juntes desde que decidimos existir.
Nacimos porque hacíamos falta. Porque había un hueco en el deporte que nadie estaba ocupando del todo. Porque muchas personas no encontraban su lugar en un vestuario, en un equipo, en una grada. Y ahí aparecimos: no solo como un club de rugby, sino como un espacio seguro, visible y orgulloso.
Desde entonces, no hemos dejado de avanzar.
Hemos dado pasos de todo tipo. Algunos grandes, visibles, que nos han llevado a competir, a viajar, a organizarnos mejor. Y otros más pequeños, pero igual de importantes: cada nueva persona que se ha atrevido a venir a un entrenamiento, cada historia compartida, cada barrera personal que se ha roto dentro de este equipo.
Hemos aprendido a ser más que un club.
Hoy somos comunidad. Somos red. Somos referente para muchas personas dentro y fuera de Madrid. Y eso conlleva una responsabilidad: seguir estando, seguir abriendo puertas, seguir demostrando que otra forma de hacer deporte es posible.
Porque seguimos siendo necesarios.
Mientras haya alguien que no se sienta cómode en un equipo, mientras existan prejuicios en el deporte, mientras haya espacios donde no se pueda ser une misme con libertad, tendremos un papel que jugar. Existimos para cambiar eso. Para demostrar que el rugby también puede ser inclusión, respeto y diversidad sin renunciar a la competitividad.
Y no nos vamos a quedar aquí.
Miramos al futuro con ambición. Proyectos como Iberic Cup LGBTI+ representan exactamente lo que queremos ser: impulsores de espacios internacionales donde el deporte inclusivo crezca, se conecte y tenga cada vez más visibilidad. Un torneo que nace con vocación de convertirse en referencia en el sur de Europa y que refleja nuestra manera de entender el rugby y la comunidad.
Pero hay mucho más en el horizonte.
Seguiremos trabajando en fortalecer nuestra estructura, en profesionalizar el club, en generar nuevas oportunidades deportivas y sociales, en cuidar a quienes ya están y en llegar a quienes aún no nos conocen. Esta junta y las que vendrán tienen claro el camino: crecer sin perder la esencia.
Porque si algo nos ha traído hasta aquí es precisamente eso.
Ser quienes somos.
Madrid Titanes no es solo un equipo. Es un lugar donde pertenecer. Es una familia elegida. Es un motor de cambio. Es una forma de entender el deporte y la vida.
Cumplimos 13 años.
Y lo hacemos con la certeza de que esto no va de lo que hemos logrado, sino de todo lo que está por venir.
13 años siendo equipo, comunidad y cambio